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Cómo vamos en la región de América Latina y El Caribe: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Laura Becerra Pozos

Por: Laura Becerra Pozos

El pasado 25 de noviembre nos convocó a la revisión de los avances conseguidos en esa aspiración de erradicar toda forma de violencia hacia las mujeres en el mundo, tal y como quedó establecido en la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) hace cerca de 40 años.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW), es un compromiso internacional que respalda e inspira a otros instrumentos o convenios y sus respectivas instituciones establecidas en prácticamente todos los países de la región de América Latina y El Caribe (ALC), gracias a las luchas de las feministas y los movimientos de mujeres. En consecuencia los países de América Latina y el Caribe adoptaron el Mecanismo de Seguimiento conocido como Convención de Belém do Pará.

La CEDAW –aprobada en diciembre de 1979 por Naciones Unidas-, significa, entre otras cuestiones, el reconocimiento formal de como la cultura ha limitado o inhibido el ejercicio de los derechos fundamentales de las mujeres. “La cultura y la tradición se manifiestan en estereotipos, hábitos y normas que originan las múltiples limitaciones jurídicas, políticas y económicas al adelanto de la mujer…” Por eso los Estados Parte se han comprometido a contribuir en la modificación de esos patrones socioculturales de conducta de hombres y mujeres para eliminar “los prejuicios y las prácticas consuetudinarias y de cualquier otra índole que estén basados en la idea de inferioridad o superioridad de cualquiera de los sexos o en funciones estereotipadas de hombres y mujeres.”

Esta trayectoria de lucha de las mujeres en el mundo y la región dieron lugar otros instrumentos internacionales focalizados hacia la equidad, el ejercicio de derechos y contra la violencia, que los gobiernos de la región han adoptado, pero en esta oportunidad queremos relevar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que no solo incorporó un ODS 5 para Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas, sino que compromete a la Agenda con la trasnversalidad de género para alcanzar la igualdad.

Entre las seis metas del ODS 5 para la Igualdad de Género se plantea: 5.2 Eliminar todas las formas de violencia contra todas las mujeres y las niñas en los ámbitos público y privado, incluidas la trata y la explotación sexual y otros tipo de explotación; 5.1 Poner fin a todas las formas de explotación contra las mujeres y las niñas en todo el mundo.

Hace un año –en el tiempo en el que se debatía la Agenda 2030-, ALOP se adhirió a  la iniciativa de ONU Mujeres: DEMOS EL PASO por la igualdad de género, por un planeta 50-50 en 2030. ¡Ahora es el momento! Lograr un mundo en el que todas las mujeres y las niñas tengan las mismas oportunidades y los mismos derechos de aquí a 2030.

DEMOS EL PASO pide a los gobiernos realizar compromisos nacionales que pongan fin a la brecha en la igualdad de género, desde leyes y políticas hasta planes de acción nacional e inversiones adecuadas; que asuman compromisos para abordar las dificultades que impiden progresar a las mujeres y las niñas y alcanzar su pleno potencial.

De otro lado, en octubre de 2016, en Uruguay, los países de América Latina y el Caribe aprobaron la Estrategia de Montevideo para alcanzar la igualdad de género en la región al 2030. Sin duda el principal resultado de la XIII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, organizada por CEPAL.

La Estrategia  de Montevideo comprende 10 ejes para la implementación de la agenda regional de género con un total de 74 medidas. Es una agenda que engloba todos los compromisos asumidos por los Gobiernos de América Latina y el Caribe con los derechos y la autonomía de las mujeres, y la igualdad de género, desde la primera Conferencia Regional realizada en la Habana en 1977 hasta la actualidad.

Como lo expresó Alicia Barcena en la apertura de la XIII Conferencia Regional: Por ello es tan relevante la consideración transversal de un enfoque de género en el cumplimiento de los 17 objetivos y no sólo el ODS 5. Hacer realidad esta agenda es nuestro empeño principal, pasando de los compromisos a la acción y por ello en esta conferencia el foco principal está en la implementación de una agenda regional construida desde 2000, basada en un enfoque de derechos expresada en los Consensos de las conferencias regionales sobre la mujer de América Latina y el Caribe, de Lima, México, Quito, Brasilia y Santo Domingo. Se produce entonces una sinergia virtuosa en que la mirada regional enriquece, expande y profundiza la Agenda 2030. Los ODS son una potencial puerta de entrada para un abordaje integral de la autonomía de las mujeres y sus interrelaciones. Por ejemplo, no podemos avanzar en la erradicación de la pobreza si no comprendemos los eslabones críticos con la desigualdad, con la discriminación por raza, etnia y territorio, con la ausencia de derechos sexuales y reproductivos y con la violencia.

Pero el balance en este noviembre de 2017 nuevamente nos conmueve e interpela pues la violencia hacia las mujeres del mundo y en particular en la región, no solo persiste sino que de incrementa. ONU Mujeres revela esa dolorosa tendencia.

 PANORAMA MUNDIAL

-35% de las mujeres han sufrido violencia física y/o sexual.

-70% de las mujeres que han experimentado violencia física y/o sexual ha sido por parte de un compañero sentimental.

-En la mitad de los casos de feminicidios, el autor de la agresión fue un familiar o un compañero sentimental.

-En la actualidad, más de 750 millones de mujeres, a nivel mundial, se casaron siendo niñas (con menos de 18 años de edad).

-43% de las mujeres de los 28 Estados Miembros de la Unión Europea han sufrido algún tipo de violencia psicológica por parte de un compañero sentimental a lo largo de su vida.

 

PANORAMA REGIONAL AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (ALC)

Según el Informe presentado por ONU Mujeres, en la región  la violencia contra las mujeres crece. En 16 países de América Latina y el Caribe en 2016 ocurrieron un total de mil 831 asesinatos de mujeres, frente a mil 661 en 2015,  evidencia del incremento de los feminicidios en la región. De ese total 38% de esos crímenes en la región son cometidos por las parejas sentimentales. (Ver Mapa al final de la nota)

Hay algunos países que preocupan especialmente, como el caso de Honduras, que registra una tasa de feminicidios por encima de 10 por cada 100 mil habitantes, por lo que es la más alta del mundo. En Centroamérica, las dimensiones son especialmente devastadoras, donde dos de cada tres mujeres asesinadas mueren por razón de su género.

Alertó que los datos no reflejan las cifras absolutas de algunos países como Brasil o México, que registran un elevado y creciente número de casos de feminicidio. En el caso mexicano el 66% de las mujeres ha padecido al menos un incidente de violencia emocional, económica, física, sexual o discriminación a lo largo de su vida; cada día 7 mujeres son asesinadas en este país.

La Secretaria Ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcena, considera que “debemos poner término definitivo a la violencia de género en nuestros países, de la que hemos sido horrorizados testigos en los últimos días. La realidad nos golpea hoy con cifras escandalosas de la violencia machista en América Latina y el Caribe, donde, en promedio, mueren 12 mujeres diariamente por el solo hecho de ser mujeres. ¡No queremos ni una mujer menos! ¡Es indispensable terminar con la violencia hacia las mujeres!”.[1]

El estudio Violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe: análisis comparativo de datos poblacionales de 12 países, de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) revela que la violencia contra las mujeres es una violación de derechos humanos con importantes ramificaciones de salud pública. Los datos procedentes de diversas partes del mundo muestran que esa violencia está generalizada y que las mujeres y las niñas sobrellevan la carga más abrumadora de violencia por parte de un esposo/compañero y de violencia sexual cometida por cualquier tipo de agresor.[2]

Las consecuencias de esa violencia contra las mujeres pueden ser duraderas y de amplio alcance, es una causa importante de enfermedad y en algunos casos de muerte. “Los estudios indican que la violencia contra las mujeres tiene consecuencias negativas para la salud que abarcan lesiones físicas, embarazos no deseados, abortos, infecciones de transmisión sexual (incluida la infección por el VIH/sida), mortalidad materna, trastorno por estrés postraumático, depresión y suicidio, entre otras. Cuando se evalúan las repercusiones acumulativas sobre la morbilidad y la mortalidad, la carga sobre la salud asociada a la violencia contra las mujeres es a menudo mayor que la de las prioridades de salud pública reconocidas con mayor frecuencia.”[3]

La violencia  contra las mujeres –agrega el análisis- también tiene consecuencias intergeneracionales porque, cuando las mujeres viven violencia, sus hijos sufren. Un cúmulo de evidencia científica indica que los niños que han sido testigos de actos de violencia o los han sufrido directamente pueden correr mayor riesgo de convertirse en agresores o en víctimas en la edad adulta.

“Las investigaciones indican que, además de los costos humanos, la violencia contra las mujeres drena los presupuestos de los sectores de la salud y de la justicia debido a los gastos que conlleva tratar a las sobrevivientes y procesar a los agresores. También conlleva costos por pérdida de productividad y ausentismo.”[4]

La respuesta a la violencia contra las mujeres requiere un esfuerzo multisectorial y coordinado que abarca disciplinas múltiples como el sector de la salud, la ejecución de la ley, el poder judicial y los servicios de protección social, entre otros. La función del sector de la salud consiste en mejorar la prevención primaria de la violencia, así como la capacidad de los servicios de salud para identificar tempranamente a los sobrevivientes de malos tratos y abuso y proporcionar a las mujeres una atención compasiva y apropiada.

ONU Mujeres recomienda, entre otras medidas,  la creación de planes nacionales a nivel local y políticas con un enfoque multidimensional; fortalecer las acciones de reparación de las víctimas para su empoderamiento económico; y trabajar con los hombres, especialmente los jóvenes, para sumarlos como socios en la lucha para terminar con la violencia contra las mujeres.

La Estrategia de Montevideo, reconoce que  para alcanzar la igualdad de género es preciso superar nudos estructurales constitutivos de las actuales relaciones desiguales de poder en América Latina y el Caribe. Entre ellos, la desigualdad socioeconómica y la persistencia de la pobreza; los patrones culturales patriarcales discriminatorios y violentos y el predominio de la cultura del privilegio; la división sexual del trabajo y la injusta organización social del cuidado; y la concentración del poder y las relaciones de jerarquía en el ámbito público.

Sigue vigente la exigencia de que es responsabilidad del Estado, ciudadanía, partidos políticos, organizaciones sociales y políticas, sindicatos, desarrollar cambios normativos y culturales dirigidos a garantizar la igualdad sustantiva de mujeres y hombres en el ámbito político, según las recomendaciones del Comité de las Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra las Mujeres y los compromisos asumidos en la Convención de Belém do Pará.

 EL MAPA MUESTRA LAS TRÁGICAS CIFRAS DE LOS FEMINICIDIOS EN AMÉRICA LATINA

DATOS DEL OBSERVATORIO DE IGUALDAD DE GÉNERO DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE DE LA CEPAL
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
Argentina

En 2014 hubo 225 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 1,0 por cada 100.000 mujeres
En Argentina “matan a una mujer cada 30 horas”, informó en junio la agencia oficial de noticias de ese país, Télam.

Desde el 1 de junio de 2015 hasta el 31 de mayo de 2016, 275 mujeres fueron asesinadas, señala el informe que recopila información de prensa de 120 medios de comunicación.

Bolivia

En 2014 hubo 96 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género
En el primer semestre de 2016 se registraron 48 asesinatos de mujeres por violencia machista, de acuerdo a la Fiscalía General de ese país.

En 2015 se produjeron 104 de estos casos. El promedio es de un feminicidio cada tres días.

Brasil
Brasil ocupa la quinta tasa de feminicidio más alta del mundo.

Según el “Mapa de la violencia 2015. Homicidio de mujeres en Brasil” de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO)
Estudios nacionales en Brasil estiman que cada seis horas una mujer es asesinada por su compañero íntimo: ONU Mujeres, en declaración de octubre de 2016.
Chile

En 2014 hubo 40 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 0,4 por cada 100.000 mujeres
Hasta el 7 de noviembre de 2016, el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género de Chile, había registrado 30 feminicidios y 105 feminicidios frustrados. En 2015, reportó 45 feminicidios.

Colombia

En 2014 hubo 145 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género.
Cada dos días y medio una mujer es asesinada por su pareja o expareja, señaló en 2015 la Consejera Presidencial para la Equidad de la Mujer, Martha Ordóñez.

Costa Rica

En 2014 hubo 14 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género.

0,6 por cada 100.000 mujeres.

Ecuador

Entre agosto de 2014 y agosto de 2015, hubo 45 feminicidios, según un reporte sobre el feminicidio 2014-2015 de la Fiscalía General del Estado, publicado en abril de 2016.

El Salvador

En 2014 hubo 183 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 5,7 por cada 100.000 mujeres.

Hasta el 30 de septiembre de 2016 se habían registrado 407 asesinatos de mujeres, según información del Instituto de Medicina Legal de El Salvador. Cifra  citada por la organización no gubernamental Mujeres Salvadoreñas por la Paz (Ormusa).

Guatemala

En 2014 hubo 217 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género
Según cifras de la Fiscalía de ese país, en 2014 al menos 846 mujeres fueron asesinadas.
Honduras

En 2014 hubo 531 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 13,3 por cada 100,000 mujeres
Entre enero y diciembre de 2014, registró una tasa de homicidios contra mujeres de 11,9 por cada 100,000 mujeres señala la Unidad de Género del Observatorio Nacional de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras

México

En 2014, ocurrieron 2,289 casos de homicidio en México, un promedio de 6,3.

La CEPAL advierte que al tratarse de DFPH, México no es comparable con los otros países de la región
En el estudio “La violencia feminicida en México, aproximaciones y tendencias 1985-2014”, ONU Mujeres, la Secretaría de Gobernación de México y el Instituto Nacional de las Mujeres explican que las defunciones femeninas con presunción de homicidio (DFPH) son el indicador más representativo que permite la mejor aproximación al feminicidio en ese país.

En ese periodo se registraron un total de 47,178 DFPH.

Nicaragua

Entre enero y mayo de 2016, se registraron 30 feminicidios, según la organización no gubernamental: Católicas por el Derecho a Decidir.

Panamá

En 2014 hubo 26 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 1,3 por cada 100.000 mujeres
16 feminicidios se registraron entre el 1 de enero y el 21 de octubre de 2016, según el Ministerio Público.

En 2015, se reportaron 29 casos.

Paraguay

En 2014 hubo 32 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 1,0 por cada 100.000 mujeres.

En 2015 y en lo que va de 2016, el Ministerio Público indicó a BBC Mundo: En Paraguay aún no existe la tipificación penal feminicidio, por lo cual se busca aplicar la máxima pena para este tipo de casos a través del tipo penal Homicidio Doloso.

Perú

En 2014 hubo 90 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 0,6 por cada 100.000 mujeres.
En 2014 hubo 32 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 1,0 por cada 100.000 mujeres.
Puerto Rico
En 2014 hubo 44 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 2,3 por cada 100.000 mujeres.

República Dominicana

En 2014 hubo 188 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 3,6 por cada 100.000 mujeres
En 2015, se registraron 77 feminicidios y en 2014, 93, según la Procuraduría General de la República.
Uruguay

En 2014 hubo 24 homicidios de mujeres de 15 años y más, asesinadas por razones de género. 1,4 por cada 100.000 mujeres
Entre enero y noviembre de 2016, 22 mujeres fueron víctimas de homicidios consumados a manos de parejas y familiares. Esa cifra se repite en el mismo periodo de 2015.

Venezuela

En 2014 hubo 74 homicidios de mujeres de 15 años y más
En el primer semestre de 2016, el Ministerio Público registró 75 feminicidios, lo que representó un aumento considerable en comparación con los 57 que se registraron en el mismo periodo de 2015.
[1] Palabras en la apertura de la XIII Conferencia regional, Uruguay, Octubre 2016
[2] Violencia contra las Mujeres en América Latina y El Caribe; Análisis comparativo de datos poblacionales de 12 países, Organización Mundial de la Salud; Washington, DC: OPS, 2014
[3] Idem
[4] Idem