Mesade articulación

GUATEMALA 2017: IV CONGRESO DE LAS ONG DE DESARROLLO

Helmer Velásquez

Por: Helmer Velásquez

En Guatemala, como en América Latina, las complejidades –y atrofias- del desarrollo, están asociadas a sistemas político-económicos de vocación concentradora y cooptación oligárquica del  Estado. Estos factores de influencia varían en intensidad, según períodos históricos e ideario político, de los administradores de nuestros Estados.

En ese orden de cosas, la Guatemala de hoy, impasible, tradicional y conservadora, con alta incidencia extractiva, basada particularmente en monocultivo de exportación, producción energética y en menor medida minería a cielo abierto y de socavón, esta última con poca incidencia económica y fiscal, pero enorme peso político. Un sistema productivo que incuba conflictividad de todo tipo: batalla por las aguas,  tierra, alimento y sostenibilidad ambiental.

Tres novedades se registran en aquel histórico contexto: El alto riesgo del país frente al cambio climático, el principio del fin de una economía popular sostenida por remesas, cierre de la frontera norte y el salto cualitativo de violencia “juvenil” a crimen transnacional. Del 2015 al presente, con sus claros y oscuros, es esta una sociedad entusiasmada por el cambio político: renovación de normas e instituciones: Constitución Política, Ley de Partidos Políticos, Servicio Civil, la lista es larga. La resistencia al cambio también: la vieja “clase” política y oligárquica cierra filas. Se cobijan en la comodidad del conservadurismo.  El debate ideológico es intenso.

En nuestro paisaje, la agenda 2030, se abre paso lento y estrictamente institucional. El Organismo Ejecutivo, adopta la agenda, designa las entidades públicas ejecutoras y marca el ámbito de la participación social, circunscribiéndola a formas de participación institucionalizada: El Sistema de Consejos de Desarrollo Urbano y Rural. Ámbito que no agota ni representa al extenso mundo de los movimientos sociales. La Agenda 2030, está en el discurso y se empató –a decir del gobierno- con el plan nacional de desarrollo (denominado Katún 32), su horizonte temporal es  2032. Hace falta resolver dos factores ineludibles: Mayor participación social, politizada y  asignación de recursos financieros.

Por ahora, la realidad impone un Estado en permanente crisis financiera,  debilidad institucional crónica,  carga tributaria equivalente al 10.5 % del PIB,  “la solución” ha sido la deuda pública (25 % del PIB) con dificultades para pagar. Préstamos  de dinero para pagar servicio de deuda atrasada. Así un Estado en imposibilidad absoluta de ampliar presupuesto público; consecuentemente,  sin capacidad sustantiva de emprender medidas sociales y económicas que provoquen los saltos de calidad que exigen  las metas y objetivos de la agenda 2030.

La reforma fiscal directa y progresiva, ha sido imposible. La élite económica, inflexible, “veta” cualquier iniciativa. Así que –como siempre- el avance de la Agenda 2030, dependerá de la movilización de las fuerzas sociales y aliados.  Sin cambios profundos en la estructura económica y política del país, el complimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la reducción de la vulnerabilidad económico/social y los aspectos fundamentales de la declaración de París corren el riesgo de petrificarse como decálogos de buenas intenciones.

Es en este contexto y acicateados por cuestiones ingentes de la precaria democracia guatemalteca, que la Coordinación de ONG y Cooperativas –CONGCOOP-  y la Asociación de entidades de Desarrollo y Servicio –ASINDES, acompañadas de estructuras regionales de ONG hemos convocado a la realización de cuatro Pre Congresos en el interior del país y un Congreso Nacional de ONG de Desarrollo. Nos congregaremos alrededor de trescientas ONG que trabajamos en este querido país, entre Septiembre y Noviembre del 2017. El fortalecimiento de las ONG de desarrollo, como actor político y agente de desarrollo, es la idea fundamental que subyace a nuestros trabajos.

La agenda de Congreso Nacional y Pre-Congresos implica: debate de los problemas nacionales vinculados al desarrollo y los Objetivos de Desarrollo Sostenible como la agenda/país.  Los apremios del financiamiento al desarrollo, y particularmente definir la nueva agenda estratégica para el sector ONG de desarrollo, que involucra objetivos político sociales, formas de relación y representación interna, nuevas vocerías afincadas en los jóvenes y líneas de acción.

Se trata esta vez, del IV CONGRESO NACIONAL DE ONG DE DESARROLLO, el tercero lo celebramos en el año 2009; ya por aquellos años con el acompañamiento de la Mesa de Articulación de Redes y Plataformas de ONG de América Latina y el Foro Internacional de Plataformas Nacionales de ONG.  Esta nueva cita, en la segunda década del siglo XXI, consolida la presencia y el aporte de las ONG en la dinámica nacional e internacional

  • Walter López

    Buen dia me parece interesante podria ampliar la información para fechas y sedes tanto del pre congreso como del congreso?
    Gracias

  • http://www.changemakers.com/es/project/una-alimentaci%C3%B3n-m%C3%A1s-sostenible-y-saludable Guillermo Bermùdez S.

    En ONG Organicemos un mundo mejor, —OMM— nos agradaría estar presentes en el de la capital.