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¿Amnistía para los torturadores? Declaración pública de ABONG

MESA DE ARTICULACIÓN

Por: MESA DE ARTICULACIÓN

Foto: rafa59(II)

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La Corte Suprema tomó una posición contraria a la justicia y a los derechos humanos al rechazar por siete votos a dos, una revisión de la Ley de Amnistía. La acción propuesta por el Colegio de Abogados de Brasil, se preguntó si la ley, aprobada en 1979, en realidad amnistió a agentes del Estado que cometieron delitos como la tortura, los asesinatos y desapariciones durante el régimen militar (1964-1985). La decisión del Tribunal Supremo mantiene la actual interpretación de la Ley N º 6683, e impide que los responsables de la tortura contra los opositores (as) políticos (as) sean procesados, juzgados y castigados.

El ponente del caso, el ministro Eros Grau, afirmó que la ley se negoció ampliamente en su momento. Vale la pena recordar que la época se caracterizó por la dictadura militar, no había elecciones directas para el Ejecutivo, el Congreso estaba bajo control, la paz era armada. Por lo tanto, esta ley no estaba “plenamente negociada”: no se debatió en condiciones democráticas, sino bajo el poder de los militares.

Según el derecho internacional, la tortura es un delito imprescriptible. Hasta hoy se procesa a los torturadores no de hace  30, sino de 70 años atrás, los agentes del régimen nazi. Debido a que la tortura es una afrenta al derecho humano a la integridad física, una ley que data de finales del siglo XVIII, afirmado en oposición al Estado absolutista, que poseía un poder sin límites.

Varios países latinoamericanos como Argentina, Uruguay, Chile y Paraguay, presentaron demandas en contra de los torturadores de sus respectivas dictaduras militares. Cuando las Fuerzas Armadas están instalados en el poder, se permiten arbitrariedades, enarbolan para sí mismos el poder de decisión sobre la vida y la muerte de los ciudadanos y de preservar su poder, el ejercicio de la tortura sobre quienes se resisten.

A pesar de la decisión desfavorable, nosotros, los defensores de los derechos humanos, vamos a continuar la lucha por el reconocimiento de la responsabilidad de agentes del Estado en los crímenes cometidos durante la dictadura.

Si nos preciamos del Estado de Derecho, si defendemos los derechos humanos, es porque creemos en una sociedad organizada, no sobre la base de la fuerza sino de la ciudadanía, la democracia, del respeto de la dignidad humana. La impunidad es un estímulo para los golpes de Estado, dictaduras, la práctica de la tortura que aún prevalece en el sistema penitenciario en nuestro país.

Por el fin a la impunidad.

Por el derecho a la memoria y la verdad.

Por el derecho a la integridad física.

Por la eliminación de la tortura.