Ante la XXIV Cumbre Iberoamericana: Un proyecto en búsqueda de renovación
Por: MESA DE ARTICULACIÓN
Los días 6 y 7 de octubre del presente año se realizó en Ciudad de México el X Encuentro Cívico Iberoamericano. Un importante número de organizaciones de la sociedad civil, entre las que se contaba la Asociación Chilena de ONG, ACCIÓN, concordaron un diagnóstico sobre la debilidad del mecanismo multilateral y la irrelevancia que en los últimos años había caracterizado la presencia de la sociedad civil en las definiciones políticas y la generación de iniciativas. Varios representantes aludieron a la necesidad de que el proceso de renovación anunciado, guarde continuidad con el Informe Lagos y la Declaración de Panamá (2013).
En ese marco evidentemente crítico, fue muy bienvenida la disposición manifestada por la nueva Secretaria Ejecutiva de la SEGIB, Rebeca Grynspan, a las organizaciones presentes para buscar procedimientos efectivos de un nuevo trato con las OSC, que exprese la valoración que deben hacer los países de la comunidad iberoamericana de su sociedad organizada, como actores de la democracia, la justicia social y el desarrollo sostenible.
La Declaración de Ciudad de México recogió en sus primeras líneas de exhortación a los Estados, la necesidad de profundizar en este reconocimiento político y financiero de las OSC, como se señala a continuación.
- Garantizar ambientes favorables para el desarrollo y fortalecimiento de la sociedad civil, creando las mejores condiciones políticas, jurídicas, financieras y fiscales para su crecimiento y el ejercicio de sus iniciativas en el marco del reconocimiento a las organizaciones y a las manifestaciones de la sociedad.
- Reconocer y apoyar el enorme potencial de las innovaciones sociales de la sociedad civil, destinando recursos para su sistematización, facilitar su escalamiento y su inclusión en políticas pú
Es de esperar que la Cumbre Iberoamericana -en curso la presente semana en Veracruz- sea productiva y eficaz en el sentido propuesto.
Cumbre Iberoamericana: un proyecto en búsqueda de renovación
Los días 8 y 9 de diciembre se reunirá en la ciudad de Veracruz, México, la XXIV Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno bajo el lema “Iberoamérica en el Siglo XXI: Educación, Innovación y Cultura”.
Será esta la primera reunión que tiene lugar luego de las decisiones adoptadas en Panamá (2013) respecto de la renovación de la dinámica Iberoamericana con la intención de revertir su “disgregación”, o peor aún, “agotamiento” o “agonía” de este espacio de concertación política y
cooperación.
La nueva Secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan, y el Gobierno mexicano, organizador de la Cumbre de Veracruz, “han trabajando para recomponer una situación, a la que se llega por distintos factores, como la difícil recuperación económica de los países
ibéricos y su pérdida de influencia, una cierta división regional entre los ejes Atlántico y Pacífico [en América Latina], la preocupación por forjar una identidad propia en torno a la CELAC sin que se dupliquen esfuerzos, una cierta constatación de que no se abordan los problemas ni se dan soluciones concretas a los mismos o la creencia de que las Cumbres Iberoamericanas sólo benefician a los intereses españoles.”
Lo cierto es que, a 23 años de la primera Cumbre Iberoamericana celebrada en Guadalajara (México, 1991) se impone redefinir los objetivos y estrategias de este mecanismo de concertación adecuando sus recursos y acciones a una realidad mundial y regional que atraviesa un intenso proceso de cambio. Además, para que lo iberoamericano tenga hoy algún sentido y represente un valor agregado para los países que lo componen, debe cargarse de contenidos y objetivos específicos y no redundantes con otras dinámicas de concertación regional (como la CELAC, por ejemplo) por lo que la supervivencia de las iniciativas Iberoamericanas depende en buena medida de su capacidad de articulación con ellas.
Lo que ocurra en Veracruz permitirá vislumbrar si la dinámica iberoamericana, basada fundamentalmente en “una relación histórica sedimentada por culturas que se fueron interconectando, por dos lenguas dominantes para comunicarse y por una serie de valores que, de alguna manera forma, son el activo de esa comunidad: valores, formas de ver el mundo, de relacionarse, formas de entenderse”,3 retoma su impulso, redefine su rol y acota sus objetivos como ámbito de concertación y cooperación de utilidad para los pueblos que la integran.
El Informe Lagos
La renovación del espacio/dinámica iberoamericana tiene un hito reciente en el llamado “Informe Lagos”, resultado del mandato que recibió en la Cumbre de Cádiz (España, 16-17 de noviembre de 2012) la Comisión presidida por el ex Presidente de Chile Ricardo Lagos, y de la que formaron parte la ex Canciller mexicana Patricia Espinosa y el por entonces Secretario General Iberoamericano, Enrique V. Iglesias.
Seguir leyendo: Alerta Informativa XXIV Cumbre Iberoamericana_Dic 2014_ALOP