Bolivia: Por el respeto a la Constitución y por el diálogo político
Por: MESA DE ARTICULACIÓN
En el marco del respeto y la democracia, la Plataforma nacional de redes institucionales de desarrollo sin fines de lucro, damos a conocer a la sociedad en su conjunto y a las autoridades del Gobierno Nacional en particular, nuestra reflexión y posición frente a las actitudes de descalificación y amenaza expresadas recientemente por el Vicepresidente del Estado Plurinacional de Bolivia y, en general, a una línea de conducta que vienen reflejando algunas autoridades contra Organizaciones No Gubernamentales:
- La existencia de instituciones de desarrollo sin fines de lucro está amparada en los derechos constitucionales de libertad de asociación para fines lícitos, libertad de pensamiento expresados individual y colectivamente, libertad de expresión, entre otros, en función, por supuesto, a normas legales y reglamentarias para su efectivo ejercicio, mismas que deben siempre estar enmarcadas en los límites constitucionales y con mecanismos ágiles y razonables.
- Nuestra existencia tiene valor no solo en el marco de la legalidad, sino en la legitimidad de nuestro compromiso y servicio a la causa de los pobres y los excluidos, cuyos reconocimientos son nuestra mayor fortaleza para continuar. Ellos, algunos ahora en función pública, saben de los ideales de justicia y democracia que nos mueven, conocen nuestros esfuerzos para empoderarlos en sus luchas de reconocimiento y defensa de sus derechos y constatan que bajo el principio de respeto a la cosmovisión de los pueblos y naciones indígena originario campesinos para la defensa de nuestra “casa común” estamos en contra de toda forma de colonialismo externo o interno, de cara a la construcción de un nuevo paradigma de desarrollo integral.
- De hecho, muchas de las instituciones, teniendo ya la moral suficiente por haber expuesto la vida en tiempos de dictadura y en tiempos neo-liberales, hemos acompañado el proceso constituyente creando espacios de deliberación y proposición social, asesorando y animando a dirigentes indígenas, campesinos, obreros y mujeres y, cuando ha correspondido, algunos de los nuestros han sido convocados para el ejercicio del poder público, seguramente en reconocimiento a trayectorias personales. Por eso no comprendemos por qué los aliados de ayer hoy somos vistos como enemigos. Seguimos siendo, como siempre, consecuentes, veraces y responsables.
- Consideramos que el Gobierno sabe, ya que algunas autoridades han sido parte de nuestras instituciones o han prestado sus servicios de consultoría, que nos movemos en el marco de Códigos de Ética, comprometidos con la transparencia y rendición de cuentas, tanto a nuestros destinatarios titulares de derechos, como a las entidades de cooperación solidaria con abundantes auditorias y a las instancias públicas de registro y control legal.
- Nos reconocemos absolutamente independientes de organizaciones político partidarias, de intereses gubernamentales extranjeros o de empresas transnacionales. Ciertamente no somos neutrales, nuestras posiciones se fundan en los valores universales, en los instrumentos internacionales de Derechos Humanos, en los principios y derechos constitucionales del Estado Plurinacional de Bolivia y en los propios principios y enfoques institucionales. En ese marco, nuestras acciones están a tono con los Planes de Desarrollo Económico Social y las políticas públicas sectoriales, y se establecen lazos de cooperación con los niveles de gobierno nacional, departamental y municipal, sin negar nuestra función de análisis e interpelación en los casos que corresponde.
- Pero, al mismo tiempo y en correspondencia, esperamos que el Gobierno nos reconozca también como actores del desarrollo, respete nuestra existencia y servicios, se predisponga al diálogo político y a una necesaria colaboración –como la ya existente en muchos casos-, contribuya a un entorno favorable para el cumplimiento de nuestros fines y cumpla sus funciones de control legal en los límites de los derechos constitucionalizados.
- Consideramos que la descalificación, amenazas y el uso excesivo del poder, generan vulneración de derechos, pueden perturbar los servicios a los pobres y excluidos y desgastar humana e institucionalmente a los involucrados. Es más proactivo, productivo y constructivo el diálogo, sentarnos en una mesa en los niveles que corresponda para que los niveles administrativos actúen con mayor certidumbre y apegados al espíritu de las normas.
Sinceramente abrigamos la esperanza de un futuro en el que establezcamos la relación Estado y sociedad civil con responsabilidad social, para hacer de nuestra Patria digna y soberana y de nuestros pueblos, sujetos de derechos y deberes para la vida plena en democracia.
Nuestra solidaridad con CEDLA, Fundación Tierra, CEDIB y Fundación Milenio
La Paz, 17 de agosto de 2015
Firman por redes e instituciones sin fines de lucro:
Asociación de Instituciones de Promoción y Educación AIPE
Red Participación y Control Social PCCS
FE Y ALEGRIA
Consorcio Bolivia Transparente
Pastoral Social Caritas Boliviana
Asamblea Permanente de Derechos Humanos
Capítulo Boliviano de DD.HH., Democracia y Desarrollo, CBDHDD
Red Habitat
Unión Nacional de Instituciones para el trabajo de Acción Social, UNITAS
Red ERBOL
Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación
Asociación de ONG de Salud, ASONGS