Mesade articulación

Con o sin Jimmy, la construcción social del Estado continúa

Helmer Velásquez

Por: Helmer Velásquez

No, no se trata de una premonición demoníaca sobre la estancia de Jimmy Morales en la Presidencia de este país, o de un deseo escondido de que su estancia sea corta. No. La connotación del título, refleja la desesperanza social y popular,  especialmente de las víctimas de la exclusión. Esos tres millones de personas que andan por allí, con hambre y pobreza, sin ruta de solución. Son víctimas del progreso, ellos –hombres, mujeres y niños- no tienen Presidente, nunca lo han tenido, no votan, hurgan –en los desechos- son prisioneros de los  barrotes de la pobreza, esclavos de los poderes.  Hablo de aquellos poderes, que han fijado y fijan  los cánones de nuestro devenir, aquellos que nos tienen es esta terrible situación. Acumulando carencias de todo tipo. Jimmy no tendrá mucho que hacer en esta situación.  No. Esta tarea –la construcción de un nuevo Estado- corresponde a las fuerzas sociales, nunca ha sido de otra manera.

¿Por  qué la desesperanza? El día de hoy la televisión mostro en imágenes la pobreza en dimensiones abyectas: 20 familias de la zona tres “viviendo” en la calle,  ahí,  se han acomodado, después que hace más de treinta días fueron desalojados de su antigua vivienda; luego de vivir 40 años ella, “apareció” el propietario: puso en movimiento a los órganos jurisdiccionales…el “estado de derecho” funcionó, diligente juez ordeno su lanzamiento, y a la calle;  un poblador entrevistado, atino a decir, que trabaja como ayudante de camión y que la plata no alcanza, así que han decidido con su familia quedarse ahí, en la acera, hace un poco de frío refiere. Esto es mientras esperan que el gobierno les preste ayuda, sabe muy bien -me parece- que aquello nunca ocurrirá, pero se aferra a la esperanza.

¿En dónde radica la esperanza? Obviamente frente a la Presidencia solo queda el escepticismo. Todo indica que el nuevo Presidente, pretende un gobierno sin aspavientos, otro más sin pena ni gloria. Así que con o sin él, será el movimiento ciudadano, el que seguirá construyendo un nuevo Estado, eso significa: continuar la rebelión contra la injusticia, el hambre, la evasión de impuestos, la deuda pública, la contaminación de las aguas. En estas históricas tareas, Jimmy tiene poco que hacer, corresponde al pueblo organizado, seguir construyendo la historia y en eso la Presidencia –estoy seguro- si acaso apoyar. La suerte está echada: la solución no es electoral es social, integral y multiétnica. La historia nos demostró, que, la Presidencia, no es determinante.

Helmer Velásquez es director ejecutivo de CONGCOOP, Guatemala.